Comercio de muebles en la cuerda floja

Una encuesta realizada por CAFYDMA alerta sobre la delicada situación que está atravesando el comercio de muebles y afines.

El estudio realizado a nivel nacional a más de 200 empresas que se dedican a la venta de muebles enciende las alarmas sobre la fragilidad del sector ante la cuarentena que fijo el Gobierno de Alberto Fernandez para atenuar los efectos de la pandemia del COVID-19.

El 90% de los consultados se dedica a la venta de muebles, colchones u objetos de decoración. Cabe recordar que solo fabricación de muebles y colchones emplea a más de 20.000 trabajadores de manera directa y es de la más golpeadas a partir de la crisis de abril del 2018.

Uno de los aspectos más preocupantes a tener en cuenta es la gran cantidad de empresas que alquilan sus instalaciones. Más del 60% no son propietarios y deben afrontar el costo de locación sin poder ejercer el comercio. Tanto fábricas como showrooms del sector muebles, por su naturaleza precisan de grandes superficies, incrementando los gastos y las preocupaciones de los empresarios.

Otro dato inquietante es la poca preparación del sector para la venta virtual. Es así como la mitad de las empresas manifiesta no contar con métodos de venta electrónica, ya sea con plataforma propia, de terceros o con cartera de clientes.

Esto se debe a que los compradores requieren ver y tocar el producto antes de adquirirlo o simplemente se realizan a medida por lo tanto no puede aplicarse tan fácilmente la venta online como en otros rubros.

Un dato favorable que surge del estudio es que todas las empresas tienen solucionada la entrega de productos, ya sea con medios propios o tercerizados, y es que desde siempre las entregas a domicilio han sido parte del servicio, esto puede favorecer la implementación de venta virtual en comparación a otros rubros comerciales que no se encuentran familiarizados con el método de delivery.

Para finalizar se indagó sobre una salida parcial de la cuarentena y se consultó sobre los días más pertinentes para mantener los locales abiertos, siendo jueves, viernes y sábados en horarios vespertinos los tres más elegidos.

Pero en este punto no podemos dejar de lado a aquellos empresarios que expresaron su deseo de volver a los horarios habituales ya que los clientes se acercan en cualquier momento y además es necesario atender a los proveedores que tienen sus propios horarios.

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